La luz al final del túnel

Como otro domingo más tecleo en mi habitación las palabras que conformarán este post. Sin embargo, hoy, igual que ayer, el ambiente es diferente, la alegría y un atisbo de libertad han impregnado toda la casa.

¿Quién nos iba a decir hace unos meses que poder salir a la calle iba a ser algo que celebrar, algo que nos provocara alegría? Yo creo que ninguno de nosotros nunca antes se había sentido tan afortunado por algo tan simple como salir a la calle, pero míranos ahora.

Obviamente esta pandemia se ha llevado muchas vidas consigo, pero también creo que nos ha dado grandes lecciones de vida que espero que no se nos olviden.

A continuación adjunto una lista de las cosas de las que me arrepiento de haber hecho durante toda mi vida y espero que tras la pandemia sepa valorar.

Ojalá esta pandemia haya servido para:

  • Aprender a despedirme de las personas con un te quiero y un abrazo, como si no fuera a verlas en mucho tiempo.
  • Dejar de quejarme por tener que ir a la universidad.
  • Valorar mi vida. Soy una chica de 20 años, sana y con toda una vida por delante.
  • Ser mejor compañera y amiga.
  • No volver a ponerme excusas para salir a correr, es un privilegio.
  • Prohibirme a mí misma decir que no a un plan.
  • Disfrutar absolutamente de todo.

Seguramente me deje muchas cosas en el tintero, pero lo que quiero transmitir con el post de hoy y lo que estoy trasladando a mi forma de vivir la vida es, haz que todos los pequeños momentos cuenten, sé feliz y si no lo eres, haz cosas que te hagan ser feliz.

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