Cada día compramos más y lo llevamos menos. En los últimos 15 años la producción de ropa se ha duplicado. Sin embargo, el número de veces que nos ponemos cada prenda ha caído. Solo tenemos que fijarnos en el modelo de las «influencers» que enseñan prendas de ropa en una foto para no volver a ponérsela y no solo eso, sino que incentivan y provocan el consumo desmedido. ¡150 billones de piezas de ropa son producidas cada año! ¿Por qué lo critico? Porque cada minuto se tira o se quema en el mundo un contenedor lleno de ropa, cada minuto, lo que significa que mientras que lees este post se están tirando contenedores repletos de ropa.

Si seguimos con este ritmo de producción no hay forma de sostener a la industria textil, estamos produciendo muy por encima de nuestras posibilidades y de los recursos que tenemos. Vamos a destruir el planeta y su biodiversidad, por un egoísta impulso de querer comprar más y más ítems de ropa que después ni siquiera nos ponemos.
Estas son algunas de las predicciones que ha hecho Ellen MacArthur Foundation con respecto a la cantidad de recursos que se estima que la industria textil utilizará si sigue con el ritmo actual de producción, os las dejo de forma gráfica porque creo que se entienden mejor.

Está claro que no hay suficiente petróleo en el mundo para saciar nuestro apetito de fast fashion. Esto simplemente no puede continuar, no podemos seguir convirtiendo lagos en desiertos tóxicos; no podemos seguir produciendo tejidos sintéticos a tal nivel que nuestros ríos y mares estén llenos de microplásticos; no podemos seguir aceptando el hecho de que los trabajadores de la industria textil sean explotados. Simplemente, no podemos seguir así y hacer, como si nada de esto estuviera ocurriendo. Necesitamos aprender a comprar mejor, menos y llevarlo por mucho más tiempo.
Es cierto que algunas compañías textiles están haciendo esfuerzos para intentar ser más «sostenibles» pero nada más lejos de la realidad querido lector, teniendo en cuenta que no mitigan el verdadero problema en el que todo se basa y al que hemos hecho hincapié hoy aquí, la sobreproducción.
Como digo siempre, y hoy especialmente, ya que es el último post que dedico a los ODS, sé consciente del poder que tienes como consumidor, demanda más a las empresas que te rodean, pequeñas acciones cambiarán este mundo.