Una ausencia puede interpretarse de muchas formas, como falta de motivación, de ideas, tiempo, una mezcla de estos componentes, o algo más allá de lo que todos supondríamos a primera vista.
A lo largo de este casi año que he compartido con vosotros, los que me leéis habréis podido haceros una ligera idea de que detrás de mis acciones muchas veces hay explicaciones cargadas de un significado mayor del que muchas veces me gustaría. Este caso no es diferente.
Me gustaría deciros que simplemente no tenía ganas, pero creo que el verdadero motivo es que no tenía el valor suficiente de escribir aquí, ¿valor? Estaréis pensando. Voy a intentar explicar esto de la mejor manera posible. He pasado recientemente un tiempo en el que he vuelto a estar muy insegura de mí misma, en todos y cada uno de los aspectos de mi vida. Esta faceta mía, la de «blogger» requiere que yo esté en un gran equilibrio conmigo misma y que confíe en mí, porque de otra forma no puedo realmente compartir contenido de la forma en la que me gustaría, porque me da demasiado miedo los comentarios, críticas ajenas… Soy consciente de que seguro que hay gente que se ríe de mí o que no le gusta lo que hago, etc. Creo que si quieres hacer esto tienes que ser consciente de ello y saber lidiar con esta parte mala de este mundillo, por eso en el momento en el que mi autoestima estaba tan baja que sabía que no era capaz de resistir daño del exterior simplemente no me quise exponer.
Ahora mismo me encuentro en un momento precioso en el que tengo mucha confianza en mí misma y por eso estáis viendo tanto contenido en mis redes sociales. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, es verdad que he recuperado mucha confianza en mí, pero el camino a la felicidad está lleno de baches y un día estoy en lo alto de la montaña para en el momento siguiente estar abajo del todo.
En las redes sociales comparto X momentos en los que estoy en lo alto de la montaña que es cuando me apetece crear contenido, pero eso no significa que el resto de momentos no existan. Ya sé que hablé de esto en un post de Instagram pero quería dejarlo por aquí también. Mi vida está muy lejos de ser perfecta, yo estoy muy lejos de ser perfecta. Soy la primera que tiene que aprender a no querer la perfección como estilo de vida, pero espero no estar dando una imagen de que mi vida es de una forma que no es.
En conclusión, he echado de menos esto; no os fiéis nunca de una sonrisa, mirad siempre los ojos, los ojos nunca mienten; id siempre más allá de la superficie de las cosas, hay mucho más de lo que vemos a simple vista.