Objetivo 1. Fin de la pobreza

En el post de hoy, os voy a hablar en profundidad de la conexión existente entre este objetivo y la industria textil. Para ello voy a subdividir el post en varias partes:

Bajos salarios

La industria textil, es conocida por ser una industria en la que los salarios son muy bajos. Cuando hablamos de esto tenemos que tener una visión global e ir hasta el origen, desde el agricultor que se encarga de la producción de algodón, pasando por los trabajadores en las fábricas e incluso aquellos que se encargan del retailing.

El problema principal radica en el hecho de que los salarios mínimos legales en países como Bangladesh o Camboya, distan mucho de ser suficientes para poder sobrevivir. Un estudio realizado por Oxfam señalaba que si las grandes multinacionales pagasen un salario digno para vivir a sus trabajadores el precio total de los productos incrementaría tan solo un 1%.

Junto al problema de los salarios, encontramos también el hecho de que se trata de países con unas economías que todavía no están completamente desarrolladas y donde una cantidad significativa de la población es pobre. China, Bangladesh, Vietnam, India, Turquía, Indonesia y Camboya son los principales exportadores.

Foto tomada en India

Sin embargo en los países desarrollados también se producen situaciones de pobreza. Recientemente se descubrió en Inglaterra un caso en el que trabajadores de fábrica cobraban 3, 50 £ por hora, cantidad inferior a los mínimos.

esclavitud moderna

Este sector es uno de los principales focos de las nuevas formas de esclavitud que se dan en nuestros días. Entre ellas:

Trabajo forzoso: aquel que una persona realiza en contra de su voluntad bajo amenazas o castigos.

Trabajo por deudas: gente que pide prestado dinero a particulares y ante la imposibilidad de hacer frente a la deuda pierde el control sobre su propia vida, trabajando para aquel que lo requiera.

Tráfico de humanos: supone el trato de personas como si fuesen mercancías.

Esclavitud infantil: la explotación de niños, ya sea trabajando, enviándolos a guerras, casándolos…

LAS MUJERES Y LAS NIÑAS, ALTAMENTE VULNERABLES

En India, por ejemplo, a las mujeres y niñas les ofrecen un contrato de tres años, en el que, al finalizar le darán una gran suma de dinero. Dinero que necesitan para poder tener «la dote» que necesitan para poder casarse. Mientras estos años pasan las explotan, haciéndoles trabajar más horas de lo pacto e incluso siendo verbalmente o sexualmente agredidas.

Foto de mujeres trabajando en Afganistán
conclusiones

Para terminar me gustaría resaltar una última cosa. Todo lo que he puesto aquí, toda esta pobreza, que tan horrenda te habrá parecido, es producto de lo que decidamos hacer como consumidores.

Cuando compramos una camiseta por 8 euros debemos preguntarnos, cuál es el verdadero coste. Es este, son personas, son niños, son padres y madres, seres humanos con nombres, con cara, con identidad.

Estamos, queramos admitirlo o no, destrozando sus vidas y tenemos la responsabilidad como ciudadanos y como personas, de exigir a las grandes corporaciones que cambien. Porque el cambio es posible, pero no va a venir solo.

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