Empiezo a escribir entre las paredes de esta habitación como cada domingo. Sin tener claro qué decir pero sabiendo qué quiero que tengáis en vuestra mente al terminar de leer esto.
Nos encontramos en una situación en la que la mayoría nunca nos hubiésemos imaginado estar, lo más curioso de todo esto es que creo que nos está dando una enorme lección de vida.
Pero no he venido a hablar de esto, creo que cualquiera podría hacerlo, lo que me gustaría señalar a mí hoy es el hecho de que parece que muchas personas no están acostumbradas a pasar tiempo con su propio ser que necesitan un bombardeo constante de ideas de cosas que hacer con su tiempo. Y oiga usted, que no lo critico, pero creo que es interesante que nos demos cuenta de que no dedicamos el suficiente tiempo al yo.
Un yo, que lejos de ser egoísta, es necesario en ocasiones, pero que muchas personas temen porque implica pasar tiempos de soledad. Yo soy una persona más bien introvertida que ha sufrido mucho por creer que estaba sola. Ser una persona introvertida me ha hecho crear este blog, aprender miles de cosas de Slow Fashion, ha hecho que me apunte a cursos, que aprenda idiomas por mi cuenta, que lea; en definitiva, ha hecho que invierta en mí y que crea en mí.
Yo antes tenía miedo de quedarme sola por dedicar tiempo a mi yo, eso fue hasta que aprendí que para querer a los demás me tenía que querer a mí primero.